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Cómo respirar bien y de manera consciente
respirarRespiramos de manera automática, pero la mejor manera de ayudarle al cuerpo es hacerlo conscientemente según el tipo de actividad.

En situaciones extremas, podemos vivir sin comida hasta un mes y sin agua de tres a cinco días. Pero sin respirar, un ser humano promedio sólo tiene un máximo de cuatro minutos antes de que su cerebro quede dañado de manera irreparable. Y mientras que a lo largo del día pensamos en comer y beber varias veces (e incluso organizamos planes alrededor de esas actividades) ni siquiera notamos que estamos respirando. Pero si uno empieza a hilar más delgado, es fácil notar lo útil que resulta respirar bien y de manera consciente.
Para empezar, respire por la nariz y no por la boca. La nariz ayuda a calentar el aire y a limpiarlo de impurezas antes de enviarlo a los pulmones. Además, contribuye a evitar el mal aliento: respirar por la boca seca la saliva.

Mantenga una buena posición corporal. Una espalda recta al estar sentado o de pie, con los hombros relajados, ayuda a respirar de manera más eficiente. Eso es lo básico para situaciones normales, como cuando está sentado trabajando en la oficina, en una reunión, leyendo, en cine, etcétera.

En situaciones más exigentes, la respiración debe adaptarse al tipo de actividad. Para trotar, por ejemplo, lo recomendable es hacer tres inhalaciones por cada dos exhalaciones de manera simultánea con los pasos. Es decir, dé tres pasos (izquierda-derecha-izquierda) mientras acompaña cada paso con una inhalación, y luego exhala mientras da los dos pasos siguientes (derecha-izquierda), y así sucesivamente.

En ejercicios como las flexiones de pecho, hacer barras o alzar pesas, la regla de oro es exhalar durante el momento en que se hace fuerza. Por ejemplo, al hacer barras, hay que inhalar mientras se baja y exhalar mientras se sube. Esto es muy sencillo, pero a la vez muy importante, porque respirar correctamente mientras se hace fuerza previene lesiones como hernias, esfuerzos innecesarios en los vasos sanguíneos y alta presión circulatoria.

Quienes hacen yoga están familiarizados con el concepto de pranayama, los ejercicios respiratorios de esta disciplina. Para quienes no practican el yoga, una de las maneras más fáciles de respirar conscientemente (y sin recurrir a complicadas posiciones corporales) consiste en inhalar por la fosa izquierda -con la otra tapada con el dedo- y luego exhalar por la derecha, cambiando la posición de la mano. Este ejercicio ayuda a la relajación. Para recuperar energía cuando uno está cansado, el proceso es al contrario, es decir, se inhala por la derecha y se exhala por la izquierda.

Los ciclistas pueden tener varias maneras de respirar, pero la más común y sencilla es ajustar las inhalaciones y las exhalaciones al ritmo del pedaleo. Esto quiere decir que se puede inhalar cuando la pierna hace fuerza con la izquierda y exhalar cuando la fuerza está en el lado derecho. Para cambiar de lado, simplemente hay que respirar más lentamente mientras las inhalaciones y las exhalaciones se ajustan de manera contraria (en este caso, pasar sería inhalar con el ritmo de la pierna derecha y exhalar con el de la pierna izquierda).

-Tomado de revistadonjuan.com-
-Imagen tomada de imagebank.com-